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DEL ARTE MÁGICO
Que es meditar
Hace tiempo que se habla de esto. Incluso haY quien lo sabe todo al
respecto, como es habitual. Os puedo decir lo que yo sé porque lo he
probado personalmente. Pensad que es muy difícil enseñar estas cosas
porque forman parte del mundo más personal de cada cual, de manera que
sólo se pueden hacer sugerencias y si funciona, funciona.
He de agradecer a la página de internet
"Camino Interior", ya desaparecida, que explicaba estas cosas de una forma
clara y sin líos religiosos ni sectarios. Quizás este escrito sea un
intento de ayudar como mí me ayudaron.
En occidente hemos adoptado la palabra
meditación, porque no tenemos otra en nuestra cultura. Equivaldría a
contemplación, oración, reflexión o visualización pero no interpretándolo
de una forma activa ni superficial ni buscando una respuesta concreta. Se
va a buscar lo que haya.
Es una cosa muy normal y sencilla, no
hace falta complicarlo con creencias de ninguna clase ni revestirlo con
formas japonesas o hindúes. Se trata de una actividad completamente
natural que muchas veces hemos hecho sin ser conscientes de ello.
A mí me empezó a funcionar cuando olvidé
todo lo que había leído sobre el tema. Encontré resultados claros y
evidentes. Al principio se puede dudar si, al fin y al cabo, no será
debido a la "casualidad" o a vete a saber qué. Después te das cuenta de
que son demasiadas casualidades.
Como ponerse
Escoged un lugar dónde estéis tranquilos y durante una hora o dos no os
moleste nadie. Se puede hacer con menos tiempo, de hecho suele durar entre
un cuarto y una hora. Pero no os debéis preocupar de nada mientras
"entráis y salís", por eso hace falta dejar un margen de tiempo. No
conviene demasiada luz ni demasiado ruido. La luz que da una vela es muy
adecuada. No es imprescindible el silencio absoluto, los sonidos normales
de la vida como la voz de una criatura o el ruido de un vecino fregando
los platos incluso puede ser estimulante. Poner incienso o un perfume
ligero os puede ayudar. La música puede reforzar la situación, pero a
veces "conduce" demasiado los acontecimientos.
Un asiento cómodo es importante. También
os podéis tumbar pero tenéis el riesgo de dormiros. Aflojar la ropa que os
apriete como corbatas, cinturones y cosas así. Si os va bien, descalzaos y
apoyad los pies planos sobre el suelo.
Hay más parafernalia, como vestirse de
una determinada manera, hacer círculos protectores y otras acciones que
corresponden más al mundo de la magia profesional. No son necesarias y
pueden resultar contraproducentes.
También os podéis sentar en la postura
tradicional del loto, pero sólo si estáis cómodos.
Pedid (al Universo, al cielo o a quien
os haga más gracia) que no os molesten mientras estáis conectados.
No hace falta que hagáis peticiones,
pero se pueden hacer. Pedir soluciones a conflictos personales, o a
situaciones de atasco en vuestras vidas o ayuda para otra persona. No os
aconsejo pedir dinero o cosas demasiadas materiales porque os podéis
encontrar con alguna sorpresa desagradable. Las entidades espirituales más
elevadas no comprenden estas solicitudes y son atendidas por otros entes
más bajos y con peores intenciones que pedirán algo a cambio. No intentáis
"atar" de ninguna forma a otras personas, no es ético y os podéis meter en
un buen lío. En fin, vigilad lo que pedís porque lo podéis conseguir.
Empezad por aquietaros y respirar
profunda y lentamente. Notaréis que en algún momento se produce la
conexión. Los signos son diferentes para cada cual, un sonido, un
cosquilleo a la piel, sensación como de anestesia en la mandíbula o el
cráneo, distensión muscular en los hombros y el cuello...
Seguramente sentiréis pequeñas molestias
como picores o pequeños pinchazos en alguna parte del cuerpo. No hagáis
nada y pasarán.
Sobre todo olvidad todo lo que os hayan
dicho o hayáis leído sobre el tema. De vuestro camino personal vosotros
sabéis más que nadie.
Cuando os acostumbréis lo podéis hacer
cada día, o dos o tres veces por semana o simplemente cuando lo
necesitéis. Una vez aprendido no se olvida. Decía Paracelso que era
conveniente estarse cada día media hora solo, tranquilo y sin pensar en
nada y escuchar una voz que te habla y te guía para solucionar tus
problemas.
Esto es como un viaje sorpresa o como ir
al cine, porque no sabemos dónde iremos a parar ni que pasará al final. No
debéis forzar las cosas que se presenten aunque no os gusten, aceptadlas y
continuad. No hay ningún peligro, os podéis tirar al abismo o andar por el
fondo del mar y no pasa nada. En este estado de la realidad podéis hacer
lo que queráis sin miedo. Entráis en un mundo, tan real como cualquier
otro, pero absolutamente espiritual y no tiene las limitaciones del mundo
físico habitual. Si pensáis que son imaginaciones, tenéis razón, pero la
imaginación también es real, tanto como vuestro coche o vuestra nariz y
provoca cambios reales en vuestra vida.
No os cuesta nada probarlo y, como las
cosas importantes de este mundo, es gratis.
Algunas visualizaciones recomendadas
No las sigáis al pie de la letra, sois libres de cambiar las cosas, los
lugares o las secuencias de las visualizaciones tal y como os guste más.
Si os parece podéis inventar vuestras propias historias. Pensad que no
debéis forzar nada, sino observar y utilizar lo que encontréis, sin hacer
apreciaciones personales. Dejad hacer, tened confianza y seréis ayudados.
Para empezar a imaginar un lugar podéis buscar uno que os sea conocido
para que la memoria facilite la visualización. Procurad poner todos los
detalles posibles por tal de sentiros "dentro" del entorno.
EL LAGO DE COLORES
Andáis hasta el borde de un lago. Es un espacio tranquilo, el agua es
limpia y todo lleno de vegetación. Os paráis en la ribera y contempláis el
Sol que tenéis delante vuestro, sobre el agua. Su luz no hace daño a la
vista y cambia de color haciéndose amarillo, verde, azul, naranja...
Escogéis un de estos colores, no penséis ni argumentéis el porqué,
simplemente escogéis el que más os atraiga en este momento. El color se
fija y se hace más brillante, sentís como os invade y como tiñe el agua
del lago. Ahora entráis en el agua, que será del color escogido y os
bañáis, nadad, sumergíos en ella, haced lo que os venga en gana. Explorad
el fondo, tocad las plantas. Cuando os canséis salís tranquilamente del
agua, coméis los frutos que encontraréis en un árbol próximo, que también
serán del mismo color. Descansáis un poco y volvéis "a casa".
Esto funciona muy bien para curar
enfermedades o estados de ánimo alterados y os carga de la energía que
necesitáis en este momento.
LA VISITA AL NIÑO
La criatura en cuestión es esto que ahora se denomina "el niño interior".
Imaginad que andáis por un bosque muy denso y salvaje, dejaos guiar por la
intuición para encontrar el camino y llegaréis a una casa dónde vive una
criatura. Llamad a la puerta y pedid que os deje entrar. Si no os deja no
insistáis ni argumentéis, marchaos y volved otro día. Si os deja, observad
bien la casa, su orientación, las ventanas, si es oscura o clara, las
habitaciones, la distribución, los muebles. Observad y hablad con el niño,
hacedle preguntas pero no lo abruméis, sobre todo escuchadlo. Él es
vosotros mismos, es vuestra personalidad infantil que no ha desaparecido y
continúa viviendo con vosotros, igual como la casa es vuestro espacio
interior. Al acabar, despedíos dándole las gracias por el recibimiento y
marchaos.
Sabréis como sois por dentro y como habéis planteado vuestra vida, por
como tenéis la casa y por como vive la criatura que sois vosotros. Estad
abiertos a las sorpresas.
Posiblemente tengáis que volver otro día para aclarar las cosas con el
niño o cambiar el muebles de lugar o dar una mano de pintura, etc.
LA VISITA AL SABIO
Desde una cueva o un sótano buscad una entrada, traspasadla y andad en
sentido descendente. Encontraréis escaleras y caminos de toda forma.
Seguid adelante, siempre hacia abajo, no hay peligro. Al final
encontraréis una salida y al otro lado una casa, llamad y pedid permiso
por entrar. Si lo hacéis, veréis a vuestro "sabio interior". Escuchadlo y
observáis que hace y como es. Pedidle consejo y de alguna manera os
responderá. Recordad que también sois vosotros mismos tal y como sois
realmente, sin artificios ni disfraces culturales y en un estado de
serenidad y paz interior. Dad las gracias y marchaos.
Útil en situaciones de estrés, cuando no sabéis por dónde tirar y os
sentís ofuscados. Para ver claro.
VISITA A UNA DIMENSIÓN PERFECTA
Se supone que es la 5ª dimensión o una cosa así. Allí las cosas son
siempre perfectas, acabadas y sin mácula. No son provisionales, ni
aproximadas, ni ocultas, sino definitivas, perfectas y diáfanas. Para
llegar hace falta subir, podéis coger un ascensor, levitar o usar la
escalera, es igual. Una vez arriba, en algún lugar encontraréis una
habitación dónde hay una mesa y unas sillas (recordad que todo es
perfecto). Plantead el problema que os inquieta y pedid la mejor solución.
Podéis escribirlo o pedir una reunión con las personas que creáis
adecuadas para exponer el caso. No aportéis soluciones propias puesto que
los seres que viven en este lugar saben más que vosotros y pueden
encontrar aquella solución perfecta que nunca se os hubiera ocurrido.
Va muy bien para dirimir asuntos difíciles con personas con las que no
podéis hablar o en situaciones en las que no hay solución.
DAR Y RECIBIR
Este parece muy fácil pero podéis encontrar muchas reticencias.
Sentaos cómodamente y convocad a los familiares, a los amigos y a los
enemigos, a los vecinos y a los desconocidos. Regaladles todo lo que
tengáis más valioso, vuestro coche, vuestra casa, vuestros objetos y cosas
más queridas, vuestro dinero y adjuntad siempre vuestro amor y vuestra
comprensión. No os guardéis nada, no hagáis excepciones, debéis quedar
limpios. Después empezad a regalar lo que no tenéis (u os pensáis que no
tenéis), joyas, flores preciosas, perlas, y todo lo que os parezca más
valioso.
Después a la inversa, recibid y agradeced lo que deseáis de todo el mundo,
recoged todo lo que os quieran dar. Cogedlo por valioso que sea. Tomad
especialmente su amor y estimación. Dad las gracias a todos.
Sorprendentemente, recibir acostumbra a ser la parte más difícil y, en
cambio, mientras más dais, más tranquilos y felices os sentís.
Para aprender a dar y, sobre todo, para aprender a recibir.
LA CONSAGRACIÓN
Situaos en un lugar que os guste, al aire libre y por la noche. Lentamente
os vais elevando hacia al cielo, subís cada vez más, cogéis velocidad y
vais a parar (por ejemplo) a la Luna. Tras andar un rato, encontraréis una
puerta disimulada en una roca, pasad al interior y veréis que es una
especie de templo que parece abandonado hace muchos siglos. Todo es muy
oscuro y tenéis la sensación de estar en un lugar muy sagrado. Continuad
hasta el centro dónde veréis un asiento de piedra en un lugar principal.
Sentaos, a sabiendas de que os está reservado y esperad a que pase lo que
deba pasar. Harán entrada una o varias personas de las que no podéis ver
los detalles por la carencia de luz. Cuando os pregunten si queréis pasar
la prueba decís que si, que lo queréis, si es que lo veis claro. Si decís
que no, no habrá ningún problema, ellos lo entenderán. A partir de aquí os
puede pasar cualquier cosa, puesto que se trata de una consagración
personal, de una iniciación. Quiere decir que os comprometéis a ir más
allá en vuestro camino espiritual. Estad atentos y no tengáis miedo.
Va muy bien para adelantar espiritualmente, porque te den un empujoncito.
No lo hagáis hasta que no tengáis algo de experiencia, puesto que es una
visualización muy intensa pero no siempre bonita y como os digo, os puede
pasar de todo.
Esperar los resultados
Suele ser cosa de unos días o una semana, a veces de minutos, depende del
caso.
Depende de lo que hayáis deseado. Pensad que el dinero tarda mucho en
materializarse porque hay mucha cola de gente que lo pide y, además, el
mundo espiritual no lo entiende, es un montaje nuestro. Una enfermedad
crónica o algo que viene de mucho tiempo atrás, también cuesta más, y
seguramente habréis de insistir y tener paciencia.
La respuesta puede venir de muchas maneras, una llamada telefónica, una
visita inesperada, una conversación oída al azar o ver una película dónde
"casualmente" hablan de vuestro problema. Por si acaso, es aconsejable
poner la antena y estar atentos lo que pasa a vuestro alrededor.
Hay que tener en cuenta que para recibir
hace falta haber hecho algo antes. Si queréis dar un concierto de piano,
primero debéis aprender a tocarlo. En general se aconseja ser serio y
honesto con estas cosas, y no ir de listo ni esconder las intenciones.
Como os he dicho antes, podéis tener sorpresas desagradables si no vais
con buena voluntad.
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